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Sellos en tiempo real

Sella desde cualquier teléfono, sin app ni lector

No hay app que instalar, lector NFC que comprar ni terminal que conectar. Sellas desde el navegador del teléfono que ya traes en el bolsillo.

  • Sella desde cualquier teléfono o computadora — nada que instalar
  • Sin lector NFC, sin terminal y sin integrar tu punto de venta
  • Cada sello queda registrado con quién, dónde y cuándo
  • El pase de tu cliente se actualiza al instante

La razón número uno por la que un programa de lealtad digital fracasa no es el premio ni el diseño de la tarjeta. Es que sellar toma demasiado tiempo. Si en hora pico el proceso agrega quince segundos por cliente, tu equipo deja de hacerlo en la segunda semana y el programa muere solo.

Por eso el sellado en Ponch no tiene equipo de por medio.

Qué se necesita, exactamente

Un teléfono con navegador. El que ya traes.

No hay app que instalar en el mostrador, ni lector NFC que comprar, ni terminal que rentar, ni integración con tu punto de venta que alguien tenga que programar. Abres tu panel en el navegador, escaneas el código del pase de tu cliente y listo.

Por qué no lo conectamos a tu punto de venta

Es la pregunta que más nos hacen, y la respuesta es deliberada: sellar va aparte de cobrar.

Conectarlo al punto de venta suena mejor de lo que es. Significa depender de qué terminal usas, esperar a que alguien haga la integración, y que el programa se caiga cuando se cae el sistema de cobro. Al mantenerlo separado, tu programa de lealtad funciona el primer día, con el equipo que ya tienes, sin importar cómo cobres.

Quién puede sellar

Tu equipo no necesita —ni debería tener— acceso a todo. Puedes dar acceso solo para sellar: esa persona puede dar sellos y nada más, sin ver tus números ni tocar la configuración de la campaña.

Y cada sello queda registrado: quién lo dio, en qué tienda y a qué hora. La diferencia con la perforadora no es la desconfianza, es que aquí hay un registro. Si un día las cuentas no cuadran, puedes revisarlo en lugar de adivinar.

Cómo se ve en hora pico

  1. Tu cliente abre su pase en la billetera mientras espera.
  2. Tú escaneas el código.
  3. Su teléfono se ilumina con el sello nuevo.

Ese es todo el proceso. No pides nombre, ni teléfono, ni que deletree su correo —el pase ya sabe quién es— y por eso cabe dentro del tiempo que ya toma entregar un pedido.

Lo que sigue

Del otro lado del mostrador, lo que hace que esto funcione es dónde vive la tarjeta: en Apple Wallet y Google Wallet, no en una app que tu cliente tendría que descargar.

Preguntas frecuentes

¿Necesito comprar algún equipo?

No. Sellas desde el navegador de cualquier teléfono o computadora que ya tengas. El código QR del mostrador es una hoja que imprimes tú mismo.

¿Tengo que conectarlo a mi punto de venta?

No, y esa es una decisión de diseño, no una limitación pendiente. Sellar va aparte de cobrar, así que no dependes de tu terminal ni de que alguien integre nada.

¿Puede sellar cualquiera de mi equipo?

Sí, y con el permiso justo. Puedes dar a alguien acceso solo para sellar, sin que pueda ver ni cambiar la configuración de tu programa.

¿Cómo evito que se regalen sellos entre ellos?

Cada sello queda registrado con quién lo dio, en qué tienda y a qué hora. No es una sospecha permanente sobre tu equipo: es que, a diferencia de una perforadora, aquí hay un registro que puedes revisar.

¿Y si se cae el internet en la tienda?

Sellar necesita conexión, igual que cobrar con tarjeta. Si tu tienda se queda sin internet un rato, lo práctico es anotar y sellar después, o usar los datos del teléfono desde el que sellas.